Dialogamos con Valeria Bon sobre «Quimio con pelo Olavarría»

En una charla íntima con Contramano, Valeria Bon, coordinadora de “quimio con pelo Olavarría”, cuenta sobre la experiencia con la técnica de cascos fríos y su implementación ante el tratamiento de la quimioterapia.

“Quimio con pelo” es una red solidaria que tiene como objetivo dar a conocer la técnica de CASCOS FRÍOS, los que permiten transitar con pelo el tratamiento de quimioterapia. Estos cascos pueden ser elaborados por cada persona que los necesite, ya que están compuestos por una serie de geles fríos, que se compran en cualquier farmacia.


Lee también: La Iglesia “Hay vida” tiene un nuevo lugar de encuentro.


Esta idea llega a Olavarría a través de Valeria Bon, quien en su última etapa del tratamiento y ya finalizando con el proceso de quimioterapias, conoce la técnica de los cascos fríos a través de “quimio con pelo Bs. As”. Se pone en contacto para solicitar asesoramiento, y son los miembros de esta red solidaria quienes le donan varios cascos fríos para ser utilizados.

Es así como ella misma comienza a implementar esta técnica, y al ver su efectividad decide darla a conocer en la ciudad de Olavarría, entendiendo en carne propia que el proceso de la perdida de pelo en la aplicación de la quimioterapia es muy traumático.

Al mismo tiempo, además de asesorar respecto de esta técnica, Valeria está formando un banco de cascos fríos, ya que si bien el armado de cada casco tiene un costo que no supera los $1000, muchas personas pueden necesitarlos, por lo que el objetivo principal es poder prestarlos a quienes los necesiten y no puedan elaborarlos.

 También está comenzando a crear una red de datos de quienes estén dispuestos a prestar sus cascos una vez que ya no los necesiten, y al respecto nos decía:

“Los cascos duran hasta veinte o veinticinco veces, dependiendo del buen o mal trato que le des. Una vez usado, el casco vuelve al frezeer y si vos no le pones nada arriba y lo trasladas con cuidado no tiene como romperse. Es una alternativa efectiva, económica, accesible y de fácil usar, todo lo contrario a las pelucas por ejemplo. En línea generales los cascos se pueden utilizar ante todo tipo de tumores”.


Lee también: «La cuarenta la veo como una oportunidad para acercarme más a Jesús» Romina Alekseenko


Valeria no sólo lleva a adelante su tratamiento y conserva su pelo a través de esta técnica, sino que también es una hija de Dios, que a pesar de haber pasado por el valle de sombra y de muerte, vio la mano de Dios sacándola desde lo más profundo:

“Al hijo de Dios le toca pasar aflicciones y tribulaciones, pero tenemos la seguridad de que vamos a estar en victoria porque él es quien tiene el poder de la vida; sé quien es mi padre y no se le escapa nada, va adelante y si dice no es la hora no es la hora”

Contramano: ¿Dios tiene entonces un propósito para todo?

Valeria: Siempre tiene un propósito, como hija de él decidió trabajar conmigo en esta aérea así poder bendecir a otros, para demostrar que con él se puede y que el milagro es estar hoy acá. Además, yo a Dios lo veo en cada detalle, desde el momento que saco un turno, hasta en el viaje para atenderme, en los médicos, en el trato, en todo, todo”.


Lee también: Un Altar: “Sin la presencia de Dios, nada somos y nada logramos”.


C: Hay muchos mitos respecto de la enfermedad del cáncer, ¿Verdad?

V: Si es una enfermedad que está muy mitificada, se asocia al cáncer con la muerte y hoy medicinalmente no es tan así. Una parte importante es lo emocional, muchas veces no mata la enfermedad sino mata la preocupación, el temor, la tristeza, porque al tener ese estado en el cuerpo el sistema inmunológico se deprime y no puede luchar contra esa enfermedad. Por eso digo que es necesario tratarse con quimio por ejemplo, pero siempre caigo en Dios, porque lo principal es el alma.

C: Explicanos mejor eso de que lo principal es el alma.

V:  “Es importante sanar el corazón, rodearse de buena gente y acercarse al Señor porque él hace milagros, y si  toca partir uno sabe que tiene la salvación, por eso hay que pelearla. Yo he visto tumores sanarse en una oración. A veces, en otros toca atravesar procesos”

C: Cáncer no es igual a muerte entonces

V: “El cáncer no es muerte, depende de qué lado quieras estar. Si querés vivir el Señor es el dueño de la vida, depende de uno obviamente tratarse medicinalmente, pero buscarlo en todo tiempo. Si uno dispone su voluntad para buscar a Dios y rapidez para tratarse medicamente, es un excelente camino, hay esperanza y solución”.

C: ¿Qué les podes decir a las familias ante un caso de enfermedad de cáncer, en uno de sus miembros?

V: “No hay que maximizar la enfermedad pero tampoco minimizarla. En las familias hay miembros con distintos tipos de carácter, pero nunca a pesar de eso hay que mirar al enfermo como tal, con lástima, porque se da cuenta. El dialogo es fundamental, es vital expresar las emociones, si hay que llorar se llora y se dice porque, sin minimizar, sin esconder las emociones y sobre todo manteniendo un equilibrio”

C: ¿Con tus hijos como hiciste?

V: “A ellos siempre les dije la verdad, no agrandando ni minimizando nada, explicándole que si bien mama va a haber días que va a llorar, le va a doler el cuerpo, se va a sanar y va a salir adelante. Siempre con la verdad, tomándolo como un proceso que hay que pasar. Otros tienen diabetes, otros hipertensión, y su mama hace un tratamiento. No sirve ocultar nada, no hay que ser un velorio viviente, porque justamente estamos vivos gracias a Dios”

C: ¿Cómo toma tu familia el hecho de que estés aferrada a Dios”

V: “Ellos me vieron ya, cuando eran más chicos, pelada, asique de la mano del Señor todo se puede y eso lo vieron.  Dios es un tratamiento más, estamos muy acostumbrados a que así sea”.

Finalmente, Valeria nos contaba que todo este proceso le permitió aferrarse más a Dios, a buscarlo más en la intimidad ya que debido a la pandemia los templos permanecen cerrados. Aún así, sus pastores y miembros de la congregación a la que asiste, siempre la acompañaron en oración y contención a su familia.

Es en esa intimidad, y como respuesta a sus oraciones, es que Valeria se anima a iniciar con “Quimio con pelo Olavarría” para ayudar a otras personas, con el banco de cascos fríos, teniendo así la oportunidad de mostrar en primera persona el poder de Dios.

“Quimio con pelo Olavarría” necesita de todos nosotros para difundir la existencia de los cascos fríos. Por eso, te invitamos a compartir toda la información que vas a encontrar en sus redes: Facebook: https://www.facebook.com/quimioconpeloolavarria/

Paula Lerchundi para Contramano